Con criterios de arquitectura bioclimática, Vallribera Arquitectes firma en las afueras de Barcelona una casa que suma a su patio con huerto un porche multiusos.

Entre los escasos sistemas de climatización que requiera la vivienda se incluye esta estufa de leña.  

En plena pandemia, el estudio Vallribera Arquitectes, de Sabadell, recibió la llamada de una familia de Cornellà (Barcelona). Se habían acostumbrado a huir de la gran ciudad todos los fines de semana. Con el confinamiento, cuando estas escapadas ya eran posibles para ellos, se dieron cuenta de que necesitaban hacer de su casa un entorno más amable, un lugar donde encontrar cada noche lo que antes buscaban en la naturaleza.

Vallribera, con los arquitectos Aleix Gil Noray y Llorenç Vallribera Farriol a la cabeza, se pusieron manos a la obra y pronto encontraron un solar donde construir este refugio dentro de la misma urbe de Cornellà, «en una calle que mantiene el encanto de un pueblo a pesar de estar muy edificado por bloques de pisos». Retirar la casa del frente de calle fue la primera decisión que tomaron. Este movimiento les permitió garantizar la privacidad respecto a los edificios de enfrente y ganar un patio y un aparcamiento donde poder cargar y descargar la furgoneta.

La planta baja está destinada a los patios, el salón, el comedor y la cocina y la planta de arriba incluye dos dormitorios con sus terrazas, un estudio y un baño. 

Los clientes querían techos como los de las casas de donde van de vacaciones, por lo que los arquitectos optaron por viguetas de hormigón y bovedillas cerámicas mallorquinas con reminiscencias a las casas antiguas. La arquitectura bioclimática está presente en el proyecto. El jardín, a norte, es el patio de verano, y el invernadero, en el sur, el patio de invierno. En verano, el porche, las persianas alicantinas, los toldos y las lamas de la fachada protegen del sol y garantizan superficies de sombra.

La terraza del dormitorio conecta con el techo del porche.  

El buen dimensionado de los grosores de aislamiento y la inercia de los forjados mantienen una temperatura agradable, cercana al confort térmico, todo el año. «Estas medidas de eficiencia energética permiten reducir a la mínima expresión las instalaciones de climatización a una estufa de leña y una máquina de aerotermia de dimensiones muy pequeñas», comenta Aleix.  Se consigue un bajo consumo de energía y también se reduce el consumo de agua recogiendo toda la lluvia de las cubiertas en dos depósitos superficiales para regar el huerto. Todo son ventajas. 

Entrada triunfal

Los propietarios buscaban un casa que les permitiera mantener el contacto con la naturaleza. Los arquitectos encontraron el solar ideal. 

En las afueras

La casa se encuentra en Cornellá, lugar de residencia de los propietarios, a media hora escasa de Barcelona. 

Un porche versátil

En la entrada hay un porche-invernadero, que puede ser interior o exterior, y que tanto hace de garaje como de recibidor, sala de juegos, taller de bricolaje, etc. Las paredes son de ladrillo calado visto y el pavimento, de adoquines de hormigón prefabricado. 

Calor en invierno

Cuando hace frío, el invernadero cerrado aprovecha el sol para calentar los revestimientos con elevada inercia (ladrillo, adoquines y bovedillas) y el aire que recircula hacia el interior de la casa.

Diáfana

En la planta baja, que se destina a zona de día, encontramos, en el mismo espacio, cocina, comedor y salón. Al fondo se sitúan el jardín y el huerto.

Por los suelos

En el interior de la vivienda se coloca parquet y en las terrazas exteriores, tarima de madera de pino.

Con altura

En el techo, un entramado de vigas de canto de hormigón visto salva la distancia de 6 metros entre ambas medianeras sin pilares permitiendo luces pequeñas. 

Ventilación cruzada

Cuando hace calor abierto, existe una brisa constante, una ventilación natural cruzada que va del jardín del fondo de la parcela hacia el patio de la entrada.

Primera planta

La primera planta se destina a zona de noche. Tiene las estancias privadas de la casa. Dos habitaciones, una para la pareja y una para el hijo, cada una con su respectiva terraza, un estudio y baño.

VALLRIBERAARQUITECTES 109LAY Nova casa entre mitgeres Cornella 11

Sol y sombra

Las lamas de la fachada protegen del sol y garantizan superficies de sombra.

Baño de luz

El baño, situado junto a la terraza para ganar luz, derrocha personalidad con los techos de cerámica.  

Fuente: arquitecturaydiseno.es

Por jfish

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *