El vidrio es la parte que más compromete la pérdida de calor y que el frío del exterior logre penetrar

El aislamiento de las ventanas es esencial para mantener el calor en el hogar.

El aislamiento de las ventanas es uno de los aspectos del hogar que más debería preocupar a sus residentes. Esto se debe a que se trata de un elemento clave para lograr que una casa sea lo más sostenible posible, además de garantizar un confort térmico. La efectividad de este sistema marcará el aislamiento térmico y el ahorro energético en buena medida. Por ello, cuando se van a iniciar unas obras, elegir unas buenas ventanas será de las principales tareas a acometer. Sin embargo, en el caso de hogares que ya dispongan de unas y que no cuenten con un aislamiento demasiado eficiente, existen distintas formas de mejorarlo.

No cabe duda de que una solución definitiva sería ponerse manos a la obra, literalmente, para sustituir ese aislamiento por otro mejor y más moderno. Pero la realidad es que esto no siempre es posible, generalmente, debido al coste considerable que supone realizar una inversión de este tipo. Afortunadamente, en estos casos se puede recurrir a otro tipo de soluciones más económicas y que también supondrán una diferencia a la hora de mantener el calor e impedir el paso del frío.

Trucos sencillos y económicos para mejorar el aislamiento de las ventanas

Unas buenas ventanas siempre representan una apuesta inteligente por un hogar mejor aislado de las bajas temperaturas del exterior. Si estas no se pueden sustituir por la razón que sea, es posible mejorar su capacidad de aislamiento mediante algunas soluciones económicas y fáciles de aplicar.

¿Cómo mejorar el aislamiento de las ventanas de forma económica?

1: Burletes. Una solución efectiva para lograr un mejor aislamiento de las ventanas, económica y sin tener que hacer obras. Para lograrlo tan solo bastará con instalar unos burletes, es decir, bandas que evitan las filtraciones de aire y la pérdida de calor. Su función es la de sellar los bordes de las ventanas y pueden fabricarse de distintos materiales, como la silicona o el caucho. La instalación es muy sencilla, ya que tan solo hay que hacer una buena limpieza previa y pegarlos en los bordes de la ventana.

2: Película transparente para ventanas. El vidrio es lo que más condiciona el aislamiento, por lo que una manera de evitar la pérdida de calor interior y que penetre el frío del interior consiste en colocar una película o film transparente especial. Su misión es la de imitar los efectos de un sistema de doble acristalamiento. También es muy fácil de colocar, solo hay que limpiar bien la ventana, colocar la cinta adhesiva de doble clara y, a continuación, la película transparente, que se extenderá con la ayuda de un secador de pelo.

3: Espuma de poliuretano. Si los bordes de las ventanas presentan una mala instalación, grietas o fallos en su sistema de sellado, la espuma de poliuretano será de gran ayuda para evitar que se cuele el frío del exterior.

Fuente: lavanguardia.com

Por jfish

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