La actividad concluye el año con números positivos para varias empresas, pero el proceso electoral de 2023 reaviva los temores. El escenario que viene

¿Qué ocurre con los proyectos inmobiliarios?: así cierran el año los desarrolladores y esta es la perspectiva para 2023

Entre el crecimiento y la incertidumbre por el período electoral que se avecina, el segmento de los desarrolladores concluye otro año de dificultades y se prepara para un 2023 donde, anticipan, la turbulencia será nuevamente el rasgo dominante. El final de este período encuentra al sector con números positivos en más de un caso, pero el vaivén del dólar y el escenario político que viene reinstala la preocupación entre los popes de la construcción. Las compañías entienden que una ampliación de la obra pública redundaría en una mejora de la actividad en general y que el escenario de precios continúa siendo atractivo para quienes poseen dólar en mano.

Un pelotón de desarrolladores acercó detalles respecto del estado de situación del sector y una lectura anticipada de lo que serán las posibilidades de negocios para 2023. La actividad de la construcción va a cerrar el año con un crecimiento que va de entre el 5 y el 6 por ciento.

Sin embargo, los nubarrones que generó la inestabilidad macroeconómica y el movimiento del dólar no permitieron consolidar un crecimiento sostenido para todos los actores del rubro.

El cierre de año y una lectura positiva

Cada vez que las aguas se calman, un nuevo suceso nos volvió a desestabilizar, aunque el dato más fuerte fue el deterioro del poder adquisitivo. Hoy tenemos la peor relación salario/metro cuadrado de las últimas décadas. Por otro lado, es claro que estamos ante un cambio de ciclo en ciernes y en un piso en cuanto a caída de precios. Varios (empresarios del sector) ven recomendable adelantarse al aumento de valor de los activos.

En los últimos 3 meses hubo un cambio de tendencia y un paulatino aumento en la compra de inmuebles. ¿Por qué? A raíz de los costos bajos al momento de la compra. Mientras, el mercado entiende que estamos en un piso y que debería haber una recomposición de precios hacia adelante.

La pérdida de poder adquisitivo preocupa en el sector.

En línea con esta tendencia, el 2022 fue positivo para mercados inmobiliarios como Pilar.

Los desarrolladores y la perspectiva para 2023

En cuanto a los desafíos de cara a 2023, un año marcado por la agenda política, y el período que sufrirá el peso de la incertidumbre electoral. Estamos en un punto bisagra, encarando cambios estructurales en Argentina. Habrá gente que, como en todos estos procesos, se frenará ante la toma de decisiones y otros que, al revés, acelerarán para adelantarse al cambio. El gran problema que vemos es el deterioro del poder adquisitivo general de la Argentina. Será un desafío del gobierno entrante poder lidiar con esto y, paulatinamente y con el trabajo de las cámaras asociadas, lograr una mejora de la situación de todos los argentinos.

2023 no será un año para nada fácil. Los años electorales suelen ser complicados. El consumidor queda a la expectativa de lo que va a pasar en la situación país y se posponen los planes de gran envergadura, como lo es la compra de inmuebles.

Por último, también se anticipa un período complejo a partir de las idas y vueltas en el escenario político que viene. Se sabe que puede tener cierta inestabilidad, como consecuencia de la situación económica y el año de elecciones.

La clave para el 2023 será tener la fortaleza y la visión de futuro clara que permitan sortear las dificultades que puedan presentarse. El mercado argentino es dinámico y sorprendente.

Fuente: iprofesional.com

Por jfish

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