flowers, meadow, sunlight-276014.jpg

Dejar la ciudad y sus enormes exigencias de éxito laboral y profesional por una vida más conectada con la naturaleza, es un decisión que ya tomaron las 515.434 personas que abandonaron Seúl en 2021

Una megaurbe ocupa los primeros puestos de riqueza de entre todas las capitales mundiales y es epicentro de potentes industrias tecnológicas innovadoras que han conquistado el mundo. Su magnetismo ha hecho que, solo el área metropolitana de Seúl, con casi 25 millones de habitantes, albergue a prácticamente la mitad de los surcoreanos. Sin embargo, hay un creciente número de surcoreanos que se entregan a una nueva aventura: el kwichon. Kwichon significa literalmente ‘regreso a lo rural’.

En los últimos años, el gobierno surcoreano observó con preocupación el despoblamiento de zonas rurales en detrimento de la capital y su área metropolitana. Varias estrategias se han lanzado para motivar a que la gente vuelva al campo.

Pero parece que es ahora que el kwichon vive su gran momento, con un récord de jóvenes surcoreanos entregándose a la vida rural.

La pandemia como impulsora

En 2021, la periodista Julie Yoonnyung Lee, del servicio coreano de la BBC, visitó el pequeño pueblo de Suncheon, en la provincia de Jeolla del Sur. Allí conoció a Yun Sihu, de 11 años, y a su madre Oh Sujung. Frente de la puerta de casa tenían una gran parcela de verduras con papas, maíz, berenjenas, pimientos y lechuga. Lee cuenta que antes sus vidas no podían ser más distintas.

Sihu y su familia vivían en el noveno piso de un edificio de 19 plantas enclavado en una zona de tráfico denso. Incluso antes de que llegaran los confinamientos por la pandemia de coronavirus, Sihu y su hermano se las ingeniaban para jugar béisbol dentro del apartamento debido a la falta de espacio al aire libre.

Por jfish

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *