El cepo llegó para quedarse. Esta afirmación explica de alguna manera por qué, en los últimos tiempos, son cada vez más las empresas que, en su búsqueda de diversificar inversiones y resguardar el excedente de pesos, se vuelcan hacia la compra de oficinas, terrenos y depósitos logísticos.

Sería difícil que el cepo se elimine sin perspectivas claras de una reducción del déficit. En este contexto de acumulación de pesos, las compañías que tienen excedentes y no pueden trasladarlos al dólar, buscan diversificar sus inversiones. Y ahí es donde aparece el real estate corporativo como una alternativa segura y rentable.

Desde hace más de 10 años los retornos en activos financieros estuvieron generalmente por debajo de la tasa de inflación. Y, en comparación con otros índices de inversión, los inmuebles corporativos son los que vienen mostrando mayor cantidad de períodos positivos.

Por qué el real estate corporativo

La inversión inmobiliaria corporativa demostró tener tres cualidades que la distinguen del resto de las inversiones. Por un lado, la rentabilidad hoy es mayor a la de cualquiera de sus equivalentes financieros. Por otro, el nivel de riesgo es más bajo. Pero, además, el rendimiento está desacoplado del contexto particular que está atravesando la economía local.

El real estate corporativo se consolidó como una alternativa de diversificación. Al empezar a analizar cómo se comportan las inversiones en real estate versus las inversiones en fondos comunes de inversión, se puede notar que el cepo vino para quedarse, porque hoy es utilizado como una herramienta de financiación. Además el real estate corporativo, especialmente en oficinas Clase A de Catalinas, no sigue el contexto político y económico del país porque es un activo estable que da rentas y además aprecia su valor en dólares.

Casos de éxito

Desde 2020 hasta la actualidad se realizaron transacciones de compraventa de inmuebles comerciales por aproximadamente 400 millones de dólares, especialmente de productos Clase A y buenas ubicaciones.

Una empresa que compró una oficina, se la alquiló a una empresa del mismo grupo, alocó los pesos durante los años que estuvo el primer cepo, recibió una renta y cuando se levantó el cepo la vendió a un precio superior al que había comprado. Este y otros ejemplos similares se empiezan a multiplicar. Varias compañías han comprado en más de una oportunidad, eligiendo inmuebles logísticos, oficinas o edificios en block para uso propio o para renta. Y quizás no haya mejor demostración de cómo está evolucionando este negocio que esta “reincidencia”.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/propiedades/oficinas-premium-por-que-el-real-estate-corporativo-crece-como-resguardo-de-valor-ante-el-cepo-nid12092022/

 

Por jfish

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