Un aerogenerador que funciona incluso con muy poco viento es la innovación de los franceses Jean-Patrick Barboza y Yannick Müller. Ahora intentan iniciar la producción y comercialización.

Al igual que los paneles fotovoltaicos, las turbinas eólicas son cada vez más demandadas porque producen energía limpia y renovable. Su ventaja es que pueden funcionar las 24 horas del día.

Tras cinco años de duro trabajo, Jean-Patrick Barboza y Yannick Müller han conseguido diseñar un aerogenerador diferente a cualquier otro.

Optimizado para adaptarse a todas las velocidades del viento.

El Mistral fue diseñado para aprovechar todas las condiciones de viento, incluso si son muy bajas. Según Barboza, el prototipo que han creado ya ha sido probado con vientos de hasta 6 km/h y rachas de hasta 60 km/h.

El objetivo de este aerogenerador es arrancar con vientos bajos, pero también soportar vientos fuertes, y así optimizar la producción de energía. Se trata, pues, de un aerogenerador vertical, con palas que giran en función de la fuerza del viento. Todo ello en una carcasa que permite aprovechar el viento de forma óptima y mejorar así la eficiencia. Es un aerogenerador compacto (generador integrado en el eje), ligero y flexible (adaptabilidad al viento). Por último, pueden superponerse a las torres, limitando así el impacto de la instalación en el suelo.

Un diseño original.

El aerogenerador Mistral se ha diseñado para funcionar tanto en una zona con mucho viento como en un lugar que no tenga esa ventaja climática.

Tiene una configuración de eje vertical, con palas que giran sobre sí mismas. Según Barboza, las palas se inspiran en las alas de los pájaros, en las que la parte ósea queda pegada al cuerpo, mientras que el resto debe ser ligero para absorber eficazmente la fuerza del viento.

Se han añadido ranuras en la parte inferior y lateral de cada hoja para permitir un movimiento más suave.

Para reducir al máximo el peso de la unidad, se ha acortado el eje vertical.

Por ello, este equipo energético es compacto. Se puede instalar fácilmente en una superficie plana o en una estructura donde se puedan apilar varios módulos. Esto ayuda a ahorrar espacio.

A la espera de fondos para la puesta en marcha. El hecho de que el equipo haya llegado a la fase de creación de prototipos es ya un gran paso adelante. Barboza y Müller se plantean ahora la comercialización de su tecnología. Están buscando ideas, inversores y socios para iniciar la fase de producción. Para ello, han registrado su proyecto en la plataforma de financiación Tipeee.com. El dúo está convencido de que, con los fondos suficientes, la producción de su turbina eólica podrá comenzar en los próximos meses.

Fuente: ecoinventos

Por jfish

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