El documento busca «equilibrar» la situación entre la hotelería tradicional y las plataformas digitales de alojamiento.

El proyecto de ley para regular las viviendas de uso turístico contempla la creación de un registro para que cumplan con las mismas obligaciones que la hotelería tradicional del Uruguay.

El Poder Ejecutivo envió al Parlamento del Uruguay un proyecto de ley para regular las viviendas de uso turístico, con el propósito de que la hotelería tradicional pueda hacerle frente a la “competencia desleal” de las plataformas digitales de servicios turísticos, como Airbnb o Booking.

La presentación del documento que busca establecer mayores controles a lo que se entiende como una “industria informal”.

El tratamiento del expediente por parte de los legisladores comenzará el próximo martes.

El proyecto aclara: «No hablamos del alojamiento puntual como intercambio cultural en forma esporádica, o de la persona que alquila su casa en temporada para poder descontar los gastos de sus impuestos. Hablamos de verdaderas empresas de alojamiento organizadas, o de particulares que hacen de ello su profesión”; en alusión a firmas como Airbnb o Booking.

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Según consta en el documento presentado este viernes en el Parlamento, el objetivo es el de regular el alojamiento en viviendas con fines turísticos, así como la administración o explotación de las mismas por sus propietarios o terceros administradores.

En tanto, las medidas a aplicar estarán destinadas a empresas extrahoteleras y “todas aquellas que presten servicios similares a los alojamientos hoteleros registrados, sus titulares o quienes las exploten o administren” y que, a su vez, lo hagan al menos en cinco ocasiones al año y por un tiempo total de más de 90 días.

Entre las regulaciones, se prevé la creación de un nuevo registro donde se incluyan todas las viviendas de este tipo, que además tendrán la obligación de inscribirse como tales ante el gobierno departamental que les corresponda. De esta manera, dejarán de ser viviendas convencionales para convertirse en “empresas extrahoteleras”.

De acuerdo a las estadísticas del Ministerio de Turismo, las dos mayores compañías llegan a ofrecer cerca de 6.000 camas anuales cada una, un número mucho más elevado a las 1.700 camas que provee el sector tradicional.

Desde el ministerio consideran que hay una competencia desleal probada de particulares hoy en día con las plataformas. Es algo similar a lo que pasó en su momento con Uber. Es otra de las áreas de la actividad económica en la que la tecnología trajo este informalismo.

Ahora entonces van a ser regulados y se les exigirá tener que inscribirse como todos los hoteles o alojamientos que regularmente pagan sus obligaciones, para habilitar un alojamiento deberán cumplir con todos los requisitos.

Fuente: ambito.com

Por jfish

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