Un novedoso ladrillo de arcilla de 20 centímetros cuenta con la capacidad de sellar la temperatura del hogar y ser resistente y sostenible. Los detalles.

La tecnología ha transformado la industria de la construcción al impulsar la innovación en la creación de nuevos ladrillos. Desde materiales más resistentes, ligeros y que ahorran trabajo a los albañiles, hasta otros que levantan paredes más rápido sin utilizar hormigón. Unos avances que están revolucionando la forma en la que se levantan edificios, incluso en España, prometiendo estructuras más duraderas y amigables con el medioambiente. Y, en ese sentido, ahora una compañía promete revolucionar el sector con un nuevo ladrillo duradero, sostenible y que aísla la casa.

En esta línea, presentaron en Europa ISObric, el primer ladrillo de 20 centímetros hecho en arcilla, con aislamiento integrado. El nuevo invento de Wienerberger, compañía con sede en Viena (Austria) que fue fundada en 1995 y que actualmente es una de las líderes del mercado europeo de la construcción, está disponible bajo la marca Porotherm y se ha diseñado con el objetivo sustentable de reducir aún más la huella de carbono de los edificios, mejorando su eficiencia energética.

El flamante ladrillo de arcilla adopta un novedoso diseño con tres filas de celdas rellenas de aislamiento de lana de roca hidrófoba eficiente y duradera, lo que ofrece una serie de ventajas. La primera es que posee un rendimiento térmico sin precedentes de R = 2 m2 K/W, lo que permite un tratamiento óptimo de puentes térmicos en lugares de temperaturas extremas y variables. Incluso, garantiza que la vivienda o el edificio tengan un confort térmico óptimo en todas las estaciones del año.

La compañía también remarca en su página web que ISObric ofrece una posible ganancia en espacio habitable. Esto es posible gracias a su espesor interior, que se redujo de 4 a 6 centímetros respecto a la mampostería ordinaria.

Otra ventaja, según surge desde el comunicado de la compañía, es su mayor resistencia mecánica, lo que habilita a construir grandes paredes longitudinales que se superponen y distribuyen las cargas aplicada a todo el muro.

También es resistente al fuego y resulta una solución transpirable, por lo que no hay riesgos de condensación ni de aparición de moho u hongos. Asimismo, cuenta con una capa de aislante que se elabora en una planta que la compañía tiene en Betschdorf (Francia). Registra un peso menor a los 18,5 kilogramos, lo que reduce el impacto del carbono respecto de otras propuestas. Según los mismos fabricantes, es un ladrillo que acelera el proceso de obra y de fácil instalación, aunque por su peso puede resultar algo complicado de manipular para el obrero albañil.

La tecnología ha transformado la industria de la construcción.

Los ladrillos de Porotherm son materiales de construcción naturales que se han diseñado para durar varias generaciones. “Cuando construimos un edificio queremos que perdure en el tiempo”, señala la compañía en un comunicado; en el que también aseguran que a diferencia de otros materiales similares “que duran entre 15 y 20 años, las paredes fabricadas con el nuevo ladrillo de arcilla están diseñadas para un uso de 100 años”.

Por el momento Wienerberger acaba de presentar su nuevo invento, pero la ambición de la compañía con respecto a este innovador ladrillo es la de proporcionar a las familias unos “hogares confortables, sanos, energéticamente eficientes y sostenibles”; aunque su material también está dirigido a los profesionales del sector. Una tecnología que acaba de nacer, pero que ya tiene en mente poner patas arriba una de las industrias más importantes en todo el mundo.

Fuente: pilaradiario.com

Por jfish

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