No te dejes engañar por el ‘greenwashing’, así son las viviendas realmente ecológicas

La sostenibilidad en la construcción es un valor al alza, en el cual en ocasiones de hace greenwashing, es decir, que aunque el posicionamiento de la empresa es supuestamente ecológico, sus acciones reales van en contra del medio ambiente.

¿Es fácil que te den gato por liebre?

Lamentablemente algunas empresas exageran sus compromisos con la sostenibilidad. Pero, con la información adecuada, es más fácil distinguir entre lo que es verdaderamente sostenible y lo que no lo es. En esencia, identificarlo se centra en dos aspectos principales:

  • Primero, necesitamos evaluar la eficiencia energética de la vivienda y su futuro consumo de energía.
  • Segundo, es importante investigar los materiales empleados en su construcción y los procesos que se han seguido.

Son estos factores los que, juntos, determinan el nivel de sostenibilidad de una casa.

La distribución, un papel relevante

Es esencial contemplar elementos como la orientación de la casa, que nos permite sacar el máximo partido de la luz y el calor solar en invierno, a la vez que nos protege del exceso de calor en verano, favoreciendo así la eficiencia energética.

Asimismo, la distribución tiene que facilitar una ventilación natural adecuada, elemento clave para garantizar la calidad del aire y el confort térmico.

A su vez, la elección de materiales sostenibles y de origen local es fundamental para reducir la huella de carbono asociada a la construcción. Todo ello se suma para dar lugar a un diseño que, más allá de su eficiencia energética, fomenta la salud y el bienestar de sus habitantes y minimiza su impacto ambiental.

En la propuesta, la zona de día de una vivienda en la Costa Brava proyectada y construida por Arquima.

Fuentes de energía ‘verde’

En todo proyecto de construcción de una casa sostenible, es primordial tener en cuenta las fuentes de energía de las que dependerá ese hogar. Siempre hay que priorizar aprovechar al máximo las fuentes de energía naturales y renovables. Una buena idea es aislar térmicamente la casa y que cuente con aerotermia de salida. Asimismo, la instalación de energía solar térmica, geotermia, placas fotovoltaicas, recogida de aguas pluviales… Lo mejor de todo es que esta inversión en energías renovables te ayuda a tener un hogar autosuficiente energéticamente y a ahorrar en facturas de suministros del hogar.

El proyecto de vivienda de la imagen, de Terravita, es ‘Can Tanca’ (en el municipio ibicenco de San Lorenzo), edificación que a través de generadores fotovoltaicos en cubierta y ex situ, genera cada año aproximadamente cinco veces más energía de la que consume. Además cuenta con aerotermia, por otra parte, la monitorización de más de 23 parámetros ambientales y energéticos se realiza con un sistema domótico de Loxone.

Aislamiento térmico, todo son beneficios

El aislamiento térmico es fundamental para asegurar la eficiencia energética de cualquier vivienda, pues ayuda a mantener una temperatura confortable en el interior de una vivienda, reduciendo la pérdida de calor en invierno y el ingreso de calor en verano.

Por tanto, no solo estamos mejorando el confort de los habitantes del hogar, sino que también contribuimos al ahorro energético y a la reducción de emisiones de carbono.

Fíjate en el control solar

El control solar permite aprovechar la energía del sol en los meses fríos y minimizar el sobrecalentamiento durante las temporadas cálidas, así que también lo componen las casas verdaderamente sostenibles.

Para ello, se puede incorporar elementos arquitectónicos como porches y viseras, que proporcionan sombra y protegen el hogar de la incidencia directa del sol en verano, mientras permiten la entrada de luz y calor durante el invierno. También utilizar lamas regulables que pueden adaptarse a las condiciones cambiantes a lo largo del día y a lo largo del año, permitiendo el paso de la luz y el calor cuando se necesita, y proporcionando sombra cuando se requiere..

Hay que tener en cuenta que estos sistemas, controlados de manera inteligente, optimizan la eficiencia energética de la vivienda y contribuyen a un confort térmico equilibrado, aprovechando al máximo la energía solar y evitando el sobrecalentamiento. Suena genial. ¡Lo más curioso es que son prácticas que se usaron en la arquitectura tradicional hace siglos y que ahora estamos recuperando!

En el proyecto de la imagen, las lamas y los estores se mecanizan y domotizan con tecnología de Somfy.

Otra cuestión clave: la gestión eficiente del agua

El agua es un recurso vital y escaso. En 2023 se vive una sequía que la situación climática hace previsible que se repita habitualmente. Una práctica valiosa en la gestión de agua consiste en la recolección de agua de lluvia, que implica un sistema de captación, filtrado y almacenamiento en un tanque. Últimamente se observa un creciente interés en este tipo de soluciones, y con razón. Es posible ahorrar hasta el 40% del total de agua consumida en una vivienda unifamiliar al utilizar agua de lluvia filtrada para tareas como el riego del jardín, llenar las cisternas de los inodoros o lavar el coche. De otra manera, este preciado recurso simplemente acabaría en la alcantarilla.

Los mejores sistemas de climatización

El experto realiza estos consejos acerca de la climatización:

  • La calefacción por suelo radiante, porque debido a su eficiencia energética y confort, pues este sistema distribuye uniformemente el calor a través de la estancia, ofreciendo una serie de beneficios, que incluyen un ahorro energético de hasta un 30%, una temperatura uniforme y homogénea, mejor calidad del aire interior y no interfiere con el diseño de tu hogar al ser un sistema invisible.
    En la imagen la climatización radiante es de la firma Uponor y se combina con un suelo de madera, pues lejos de lo que se piensa es un tipo de pavimento muy adecuado combinado con la calefacción más saludable.
  • En cuanto a la refrigeración, opina que el sistema de suelo o techo radiante refrigerante, su uso sería adecuado en zonas con un clima seco, pero lamentablemente puede generar problemas de condensación en entornos con alta humedad. Por ello, en áreas con humedad alta sugiere el uso de aire acondicionado por conductos mediante fancoils, es decir, agua-aire.

El impacto ambiental de la construcción

Siempre hay que evaluar el entorno. El primer paso de cualquier proyecto es el estudio topográfico para analizar el impacto ambiental de una casa. Cada localización es única y hay que analizar cómo integrar armoniosamente la casa en su entorno natural. Además, para la construcción de viviendas es mejor usar materiales de construcción sostenibles. Por ejemplo, la estructura puede ser de madera certificada proveniente de bosques sostenibles y con sellos FSC y PEFC. De esta forma, evitamos contribuir a la deforestación de bosques salvajes.

La madera, idónea también en edificios en altura

La firma Keep construye sus casas en madera contralaminada (o CLT, de las siglas de cross laminated timber) porque posee un rendimiento estructural excepcional. Ejemplo de ellos son edificios emblemáticos, como la torre Stadthaus en Londres (por Waugh Thistleton Architects), los apartamentos Forté en Melbourne (construidos por Lend Lease) y el Framework en Portland (proyecto de LEVER Architecture), evidenciando su resistencia y versatilidad. Sin ir tan lejos, en Girona Bosch Capdeferro ha construido el bloque de pisos ‘6×6’ a base de paneles de madera contralaminada, resultando ser uno de los proyectos ganadores en la XV Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo. Y en París está en marcha el proyecto ’Baobab’, firmado por el arquitecto Michael Green, líder mundial en rascacielos de madera con su estudio MG Architecture.

Certificaciones, ¿buena garantía?

Existen un sinfín de certificaciones prestigiosas como passivhaus, LEED o Breeam, para garantizar la sostenibilidad de la vivienda.

Sin embargo, dichas certificaciones de sostenibilidad pueden ser un buen indicador, pero es importante entender que no abarcan todos los aspectos de la sostenibilidad. Por ejemplo, si bien algunos de estos sellos evalúan rigurosamente aspectos como la eficiencia energética y la estanqueidad de una vivienda, a menudo pasan por alto elementos cruciales como los materiales y los procesos constructivos. Por ejemplo, es común encontrar casas certificadas passivhaus que utilizan ventanas de PVC (plástico) o aluminio, y estructuras de hormigón armado o acero laminado, todos ellos materiales con un alto impacto ambiental y huella de carbono.

En la imagen, la cocina abierta de la casa ‘Papik’, una vivienda en Igualada (Barcelona) proyectada por Energiehaus y construida con estructura de madera por Papik Cases Passives.

En el caso de las reformas

Verificar la mejora en el comportamiento de una vivienda después de una reforma sostenible es realmente tangible. Una rehabilitación bien ejecutada, centrada en mejorar la sostenibilidad y la eficiencia energética de la vivienda, se traducirá en un consumo energético significativamente menor. Esto se refleja de manera inmediata en las facturas de suministros que recibimos mes a mes: si la reforma ha sido exitosa, notaremos una reducción en los costos asociados con el suministro eléctrico y de agua. Así, una factura de energía más baja no solo significa un alivio para nuestros bolsillos, sino también una clara señal de que nuestra vivienda está aprovechando los recursos de manera más eficiente y sostenible después de la reforma.

En la imagen, el baño de un antiguo pajar de inicios del siglo XX, rehabilitado respetuosamente por la arquitecta Jara Sánchez. Todos los muebles, a excepción de la cocina y el espejo del baño, han sido recuperados: lavabo, grifos, sofás, mesas, luminarias…hasta los altavoces. Y las fuentes de energía también son totalmente sostenibles ya que el refugio es autosuficiente: varias placas generan la electricidad necesaria y el agua proviene de un manantial cercano.

Además de las certificaciones para nuevas construcciones, existen sellos y estándares específicos para avalar una reforma eficiente, como el sello EnerPhit.

Puntos claves para una vivienda ‘eco’ y saludable

Para asegurarte de que tu vivienda reformada es saludable es vital comprobar la calidad del aire interior. La presencia de filtraciones de aire no deseado o la acumulación de contaminantes pueden afectar negativamente la calidad del aire y la salud de los ocupantes. ¿Qué esconde por ejemplo este armario ropero? Un sistema de ventilación con recuperador de calor de la firma Zehnder, que proporciona aire filtrado limpio y atemperado.

Evaluar el rendimiento de tu casa en términos de hermeticidad, calidad del aire y comportamiento térmico permite identificar oportunidades de mejora y tomar medidas específicas para lograr una reforma eficiente, que no solo beneficia al medio ambiente, sino también a la salud y el confort de sus habitantes.

Fuente: hola.com

Por jfish

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